cultivo de café sostenible

El cultivo de café sostenible, un aliado para el medio ambiente

En anteriores artículos de este mismo blog hemos comentado la potente evolución de Brasil en términos de agricultura sostenible y por consiguiente, en productividad e ingresos por exportaciones de alimentos.

Pues bien, como imaginaréis, este tipo de agricultura no sólo es productiva para las arcas estatales del país en cuestión, también resulta notablemente positiva para el medio ambiente. En concreto, el cultivo de café sostenible contribuye a entre otras cosas, fomentar la conservación de los suelos sin perjudicar a la fauna y la flora de los bosques cultivados.

No olvidemos que el cultivo de café sostenible se efectúa en algunos de los lugares más ricos en biodiversidad natural de todo el planeta como son las selvas de América del Sur o América Central. Esto provoca que dichas prácticas no sólo tengan una trascendencia local, sino que sus consecuencias positivas a nivel medioambiental se extiendan de manera global por todo el mundo. Hablamos de áreas cultivables que pasan a convertirse también en espacios habitables para la vida silvestre.

el cultivo de café sostenible

Como sabéis, el cultivo de café es uno de los más practicados a nivel mundial y cubre millones de hectáreas de terreno en todo el planeta. Si lográsemos convertir al menos a la mayoría en cultivo de café sostenible, conseguiríamos cambiar paisajes enteros en los países productores de café, beneficiando enormemente a la riqueza y sostenibilidad de su fauna y su flora.

Si pensamos además que este tipo de cultivo beneficia tanto a los pequeños trabajadores como a los explotadores de las plantaciones, os preguntaréis por qué no se ha expandido aún más en los últimos años, ¿verdad?

Según nuestros cálculos, las compañías cafeteras gozarían de una oportunidad inmejorable para contribuir a la mejora y conservación de enormes áreas medioambientales a través de su propia producción, dando muestras de una responsabilidad social corporativa realmente beneficiosa para la sociedad a nivel internacional. No olvidemos que este tipo de acciones también contribuyen a mejorar la reputación de las marcas y por consiguiente, su nivel de aceptación por parte de los clientes y sus cifras de ventas.

El problema es que el coste siempre es superior al de la sobrexplotación de cultivos convencionales y para los grandes grupos económicos, conceptos como la conservación medioambiental o la satisfacción del trabajador suelen quedar eclipsados por la obtención de beneficios a toda costa. Todo parece indicar que hasta que los gobiernos internacionales no tomen cartas en el asunto, pensar en un mundo repleto de cultivos de café sostenible es prácticamente utópico.

Al menos de momento, siguen surgiendo empresas dentro de la industria cafetera que apuestan por el cultivo de café sostenible y mantienen esas normas de sostenibilidad y responsabilidad social en su tratamiento y venta. Como sabes, una de ellas es Café Ético, y es que estamos muy orgullosos de afirmar que al menos nosotros sí que tratamos de contribuir a mejorar nuestro planeta aportando nuestro grano de arena. ¿O quizás deberíamos decir nuestro grano de café?

Seguro que al saber que con tu café de cada mañana estás contribuyendo a conservar el medio ambiente, nuestras cápsulas de café biodegradables te saben aún mejor. ¡Y eso que ya están deliciosas!

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